
Me había levantado nerviosa por el acontecimiento y pensando si sería una buena candidata para la fotodepilación. Antes del proyecto me había planteado muchas veces probar (de hecho siempre se lo pedía a los reyes magos) pero dado que la inversión era muy grande y los resultados inciertos pues nunca me había atrevido a dar el paso.
Como un sueño un día llegó un correo de trnd dónde decían que había un nuevo proyecto. Y qué nuevo proyecto! Ni más ni menos que lo que siempre había soñado. Tener la oportunidad de probar la fotodepilación y contar nuestra experiencia y compartirla con la gente. Lo más!
En la primera fase se nos informó de todo lo relativo a la depilación y a
las clínicas Pelostop, con las cuáles íbamos a probar. Me lo estudié de
cabo a rabo porque quería sacar la máxima puntuación en el test para
ser una de las 1.000 trndianas afortunadas. Y así fue!!
Luego todo fue muy rápido. Me seleccionaron, me dieron un código, activé
el código y me llamaron para darme cita. Todo muy fácil. Pude elegir la
clínica de las que hay en mi ciudad y todo fueron facilidades para
agendar la cita.
















